martes, abril 28, 2009

Estado Rico, Estado Pobre, Estado desconectado

Yo aún sigo impresionada por el descaro que mostró el Presidente Chávez cuando de una semana a otra - con el pequeño detalle de las elecciones del 15F de por medio - cuando cambió radicalmente de posición ante la crisis económica mundial, donde pasamos de carro blindado a triciclo oxidado. Y es por ello que no me asombra en nada que, luego de adoptar, al menos en papel, medidas para ahorrar, el Gobierno Bolivariano, que considera que Venezuela es un país rico y próspero, piense que el uso de Internet es suntuario. Que la revolución, que tiene 10 años prometiendo progreso y bienestar, sienta que eso se logrará sin el uso de la herramienta universal que permite comunicarse, educarse, investigar, faciltar trámites y un montón de cosas que quizás aún no se han logrado descubrir, no es nada raro. Que se contradigan después de considerar el uso de la tecnológia una prioridad - entre muchos otros proyectos como los gallineros verticales o el trueque - no es raro, pero si es extremo. Sospechamos, viendo ejemplos como el Cuba, que quizás sea mas bien una excusa burda para limitarle a la gran mayoría el acceso a la información y así generar un atraso, que ya llevábamos a cuestas en el aspecto de la comunicaciones. Solo por mencionar un ejemplo, me imagino a la Educación Superior sin Internet o limitada solamente a los que puedan pagarla. No hay excusas para que en este pobre Estado rico se justifique un "corte de servicio" de este tipo y se siga diciendo que sin esa herramienta somos indetenibles. Lo indetenible será el atraso inevitable en el aspecto educativo, social y de servicios. No a la consideración de Internet como un servicio suntuario y a la aceptación sumisa de un Estado desconectado.

lunes, abril 20, 2009

Murió sin nacer

Cuando me preguntan cómo me fué en Venezuela no me queda sino responder "interesante": ni bien, ni mal, con muchos matices que van desde sustos a lágrimas de amor y de alegría, disgustos y encuentros con bellos lugares, felicidad de ver a mis hijos satisfechos y en familia a pesar de no pocas dificultades. Por ellos me quedé sin ver a mucha gente, aunque cumplí el cometido de ver a algunos de mis "notables", sin disfrutar muchas de las cosas que me gustan y definitivamente la jornada terminó con un cansancio del cual aún no me recupero porque es obvio que ya no estoy para esos trotes.
Pero sin duda lo mas notable del viaje, tristemente, es una amistad que murió, digamos sin nacer. Circunstancias críticas me obligaron a generar una situación que generó problemas y el rompimiento de una afinidad, que si bien no se había manifestado personalmente, tenía todos los visos de convertirse en algo duradero. Avergozanda y admitiendo mi parte en el asunto, mientras mi contraparte reacciona herida, solo pienso que lamentablemente quizás este sacrificio sea en vano, porque al final creo que ambas partes nos quedamos con la incertidumbre de si la otra parte involucrada a quién las dos queremos, obtendrá, de verdad, algún beneficio de mi acción. Pero hay cosas que uno se dice que no deben pasarse por alto, sean cuales sean las consecuencias derivadas de actuar quizás en forma poco común.
Soy de las que no veo atrás, sobretodo porque hay cosas que no se enmiendan, alguien me dijo alguna vez que la confianza es como el encaje, después que se rompe, no hay remiendo posible. Pero debo decir aqui, sobre el encaje roto, que el cariño y el agradecimiento, queda.