jueves, marzo 05, 2009

Nos encontramos de nuevo

Hace un año ya que recibi la noticia que definió el destino de ustedes. Y cambiarlas fué solo una de las difíciles decisiones que tuve de tomar en ese período.
Pero ahora, yo que nunca, en lo que literalmente llamaría mi sano juicio, le hubiese dedicado un segundo pensamiento a modificarlas, sin importar el parte de guerra, me enfrento con esta réplica mejorada de lo que fué.
Porque siempre estuve conforme con ustedes, a pesar de las tendencias .Y ustedes, mientras dieron el pecho, cumplieron su cometido como el libro gordo de Petete: enseñar, entretener y además, proveer alimento cuando fué necesario.
Escribo esto y pienso que, quizás debería darles un mejor recepción, estar contenta, alagarlas con regalos y nueva indumentaria, pero aún no me sale, me son extrañas y es con timidez de recien conocidas que aún las manejo.
Pero sé que al final todo llegará, el momento de la conformidad, de dejar este sentimiento de frivolidad asociado a la decisión de sustituirlas y entender que mientras mejor las trate, mientras mas la vea y les descrubra sus detalles y ventajas, además de la obvia, que es muy firme, mas rápido me acostumbraré a ustedes, ya que espero me acompañen por lo que me queda de vida.
Bienvenidas, nuevas lolas, aunque ya ustedes no tengan nada en común con sus antecesoras, solo el hecho de que puedo verlas al espejo como parte integral de mi misma y como símbolo inequívoco de mi feminidad.