jueves, junio 19, 2008

"Te tas" acostumbrando


Molestan. Te mueves y sientes que está claro que cargas algo que no te pertenece, que no es natural. Tratas de dormir de lado y la que corresponde, igual a una piedra se clava en tu costado , buscando me imagino su espacio. Sin ningún aviso, se producen dolores y puntadas, además de que ya no puedes ni abrazar ni dejarte abrazar como antes, amén de que no sé cuando podré, si es que es posible acostarme de nuevo boca abajo.. Los primeros días estás ahogada por la presión de esos elementos que tratan de ajustarse a una piel que originalmente no estaba diseñada para recibirlos, o como en mi caso, que deben comenzar de nuevo a crear el nicho donde se deben alojar.

Y ojo, no hablo de la parte estética, porque mi proceso es largo y según como diría un dicho que volví a leer en estos días, parezco aún un amigo. Me niego a disimular, a usar rellenos o ropa "discreta". Sigo usando mi tradicional ropa intima, aunque se vea el vacío, quizás porque sé que en algún momento se ha de llenar. Quiero conservar lo poco natural que puedo llevar en mi parte superior, un escote lleno de dignidad, un picón de lucha.

Pensé que iba a ser mas duro perder las naturales, dado mi rechazo a los implantes cuando no era algo que una enfermedad pondría en mi vocabulario, pero siempre me ayudó el pensamiento de que todo el que iba a necesitar de ellas, bien fuera para alimentarse (o no) había tenido su chance. Sin embargo, me está resultando mas difícil acostumbrarme a lo nuevo, hasta el punto de dudar de la decisión de sustituirlas de inmediato, sobretodo cuando esa presencia es de verdad un elemento irrelevante en esta lucha contra lo maligno, irrelevante por demás e incómodo.

No hay forma de abordar el tema sin que sienta un amarillismo terrible, quizás expongo demasiado. Porque he leído los que están a favor y en contra de lo que ahora solo es un proceso mas hacia la belleza como pintarse el pelo y las uñas. Que si la autoestima que sube y las miradas que le robas a hombres que de otra manera no hubiesen volteado a verte. Y también que no hay copa que rellene la inseguridad y el vacío de una vida que aunque usa sostén 40 D sigué midiendo 32 A, de niña, en la realidad.

Yo por mi parte sé que superaré el tropiezo de verme en la posición de aceptar, casi a regañadientes, la proposición irrechazable de lolearme por razones terapéuticas y hasta respaldada por la ley, simplemente por temor a, encima, afectar mi aspecto de manera radical y producir un trauma adicional para mí y los míos.

Pero tengo que decirlo: cada dolor, cada movimiento molesto, cada encuentro con la dureza me hace preguntar como una mujer sana incurre en la necesidad de colocarse prótesis con todos los inconvenientes que involucra, inversión, riesgos y mas de lo que se cree, insatisfacción porque al final eres la misma con un nicho pegado a tu cuerpo para proteger a tus pies de la lluvia. Creo que en el momento que se decide, empieza una carrera perenne que uno nunca ganará contra la inconformidad con quién eres y como te ves.
Actualización: Vuelvo a operarme este lunes 22. Espero la jefa de prensa les informe.

11 comentarios:

Anónimo dijo...

Querida Madame: Gracias por compartir con tanta franqueza y dignidad el momento....De verdad que te quiero y admiro mucho.
Estoy segura que tu testimonio (fuerte, descarnado y lleno de sentimientos) te servirá más adelante y te hará más fuerte!!

BEA

David Morán dijo...

Te confieso que me fue algo difícil mantener la atención en la lectura de este post.

Tu decidirás los que deseas cargar.

Saludos.

Martha Beatriz dijo...

Amigos,

Tenía varios días pensando publicar este testimonio, precisameinte lo había retrasado por el temor a estas reacciones. Pero creo que hace falta el testimonio crudo, es bueno que quede claro que no siempre esto de "mejorarse" y tener el aspecto que la gente espera de uno es sencillo. A pesar de que fué una necesidad para mí (o al menos así se hace ver), sigo pensando que hacerlo es antinatural. Y repito, siendo lo realmente grave lo que aun está pendiente, el cáncer, esta "solución" me parece algo frívolo e incómodo.
Ya decidí David, veamos si al menos a largo plazo vale la pena. Abrazos.

Oswaldo Aiffil dijo...

Este es uno de esos posts que me hacen pensar que en la blogósfera no todo está perdido.
Cuídese mucho, y loléese sin temor alguno, que las miradas y los piropos (aunque usted piense que son prestado) están por comenzar.
Abrazos cuidadosos!

Silmariat, "El Antiguo Hechicero" dijo...

Lo importante eres tú. Lo que desees, lo que quieras, es lo que importa.
Lo demás, es sencillamente, lo demás.

Todo lo mejor.

Silmariat, "El Antiguo Hechicero" dijo...

PS: Se me quedó entre los dedos.
Eres maravillosa. Eso que nunca se te olvide!!!

More Baker dijo...

Amiga, qué terrible dilema ese por cuanto tienes que hacer aquello que rechazabas. Yo veo a las mujeres por ahi caminar tan campantes con sus senos plástcos y los llevan con tanto orgullo que uno no se imagina el dolor que tuvieron que pasar sgún cuentan.
En estos días un hombre me confesó que había hecho el amor con una dama que tenías esas dos bolsas ahi. Y me dijo que sintió "feo" que son duras hasta huelea plástico. La vrdad!!!
Y bueno amiga querida, como ere de terca ya sé que luchs contra esas cosas. Tómalo con calma.Mi abrazo

More Baker dijo...

pero es que no te quedas quietaaaaaaaaaa. Me alegra saber que todo salió bien.
Un abrazo.Reposa mijita.

poemas dijo...

Lo que dijo silmariat es cierto, todo lo que a una persona le hace feliz eso es lo que importa lo demas que siga rodando, asi que adelante!

Martha Beatriz dijo...

Mi brujo, poemas,

la verdad lo que quiero es fijar una posición respecto al polémico tema de las prótesis en el pecho. Creo que es interesante que alguien como yo, que no las quería, se viese en la "necesidad" de ponérselas para darse cuenta lo incómodo de querer mantenerse dentro de lo que para la sociedad es "normal". Y en una situación donde lo mas importante sigue siendo mantenerme con vida.
No sé, no es asunto de felicidad, sé que me adaptaré y lo mas probable es que en un año este usando escotes y blusas ajustadas. Y en este momento tengo toda la posible, con la compañía de mi gente, los amigos como ustedes y la fé en que todo TIENE que salir bien. Abrazos!

YTA dijo...

No es tan malo, Martha Beatriz. Es doloroso e incluso absurdo -en ese momento, pero luego pasan a formar parte de ti. ¿Usas lentes? ¿Usas plantillas para los zapatos? ¿Usas cualquier vaina que te manden para mejorar tu calidad de vida? Tan solo es eso... Dentro de unos meses, quizás un año, las sentirás parte de ti.