lunes, marzo 03, 2008

Defendiendo a mi Presidente

En momentos como el del video procuro recordar que usted fué elegido democráticamente. Que aprovechó el cansancio de las viejas y desgastadas estructuras partidistas para colearse en un mundo político que, según algunos, no sabe manejar.
También alzo mi voz porque a pesar de lo que dicen queda mucho venezolano que cree que usted va a resolver los problemas graves del país. No les importa que hayamos saltado de la democracia al socialismo, pero opinan que tendrán una calidad de vida acorde con el precio del crudo que usted administra como si fuera propio y no de todos nosotros, los que habitan allá, los que estamos afuera, los que lo quieren, los que lo odian.
No olvido a quienes nos llevaron, con su desidia, con la corrupción, con sus privilegios autoimpuestos, con su sirvenguenzura al estado anímico, donde pensamos, la mayoría, que la única opción era votar por usted, aunque fuese solo para verle el mas allá al "Por ahora".
Y si, quisiera que fuera sencillo defenderle, no poner cara de vergüenza por sus decisiones, de actitud servil ante otros gobiernos que a la vez manejan sus propios intereses y utilizan el descontento de gente que se opone a usted dentro del país para lograr sus propios objetivos políticos. Y no me refiero solo a la hermana república (aqui nadie es ángel), están los que solapados solo buscan el beneficio que les da nuestra riqueza y que al final solo se han vendido al mejor postor.
No creo que tenga mucho más que opinar sobre el último conflicto que usted ha creado en nombre de una soberanía que a veces parece no respetar en los demás. Pero si busco razones para recordar que usted es el Jefe del Estado, que es la máxima figura del país, que sus decisiones representan la voluntad soberana. Que usted está consciente de que es su responsabilidad proteger no solo su orgullo, sino a sus gobernados contra agresiones (como el hampa desbordada) y conflictos que puedan costarle la vida a muchos de ellos.
El Gabo, en el libro sobre Littin, el director chileno, reproduce una escena vista durante el gobierno de Allende:
Un ciudadano marcha con una pancarta frente al Presidente mártir: "Este es un gobierno de mierda, pero es mi gobierno". El primer mandatario reacciona rompiendo el protocolo y dándole la mano a su crítico. Si yo sintiera la necesidad de hacer lo mismo, soñaría con una reacción similar. Pero, como dicen, "no tá fácil" ni lo uno, ni lo otro.

4 comentarios:

More Baker dijo...

Amiga, cuál socialismo?¿Dónde está?

Regina Falange dijo...

Yo parto del punto de que a mí no me representa, y nunca lo hará. Por eso, estoy cruzando los dedos para que cada demanda que están intentando en su contra ante instancias internacionales proceda, porque ya no me aguanto tanto descaro y cinismo reunido en una sola persona.

La soberanía de mi país él mismo se ha encargado de vulnerarla al permitir que genocidas como Raúl Reyes y todos sus secuaces acampen impunemente, secuestren, cobren vacunas y extiendan sus tentáculos a los conflictos internos de la nación. Él mismo ha violado la moral de los venezolanos al dedicarle un minuto de silencio al hombre más sanguinario de este continente en los últimos tiempos y al obviar por completo la muerte de 46 personas, VENEZOLANOS, ILUSTRES, PROFESIONALES Y SERVILES VERDADERAMENTE A LA PATRIA en ese terrible accidente del pasado 21 de febrero, en el que se puso de manifiesto una vez más la inoperancia de las instituciones que deben resguardar nuestra seguridad en todos los ámbitos.

Por estas cosas y un racimo más de decepciones, no creo en Chávez, ni en su socialismo, ni ese nacionalismo de quinta con el que hoy pretende manipularnos. Y si se le dio por llevar a la guerra a varios tontos útiles, habrá que desgraciadamente pagar ese precio para que los que quedan aún cegados abran los ojos.

Aquí sólo se trata una vez más de un guapetón de barrio que se la da del libertador, que se está metiendo en un asutno que no le compete, y que como acostumbra en su demoníaco plan, siembra cizaña y discordia entre las naciones para aprovechar unos minutos de fama. Pero sé que Dios es más grande que su espíritu de guerra. Yo sólo veo en este momento que su caída es estrepitosa e indetenible. Nos quedará mucho por sanar, pero creo que al fin se rompen los yugos de su esclavitud.

Martha Beatriz dijo...

Mi querida Regina,
Yo acoto este post en el mejor tono que puedo, no fué fácil. Lo que sí es fácil es que no rescatemos lo que nos queda de instituciones, e intentemos con lo que llamamos "razón" hacer que se vaya por la fuerza o por la intervención de otros (como la intención actual de "Norieguizarlo"). No, no está fácil, y espero prevalezca la cordura y la verdad. Pero, que se vaya sin los atropellos que promueve, sin la brabuconada que quiere hacer. Que solo pase este "mal rato" que llamamos gobierno y que cuando vayamos a marcar ( o decidir no marcar) la tarjetica de votación otra vez, recordemos todo esto, porque si no no hemos aprendido nada. Un abrazo para tí también More.

LUIS AMÉZAGA dijo...

No vendrán otros tiempos si no los traemos.