Sé que andas
callejeando por aí - en un evento de literatura en Colombia, como me alegra - y solo me imagino las experiencias que tendrás para contarnos. Veo como empiezas a ver de una manera u otra los frutos de tu labor
como editor y artista, a pesar de que no todo - sobretodo los recursos para perseguir tu sueño - está a tu favor la mayor parte del tiempo, cosas del oficio para el que naciste.
Te mando esta misiva porque quiero que estés al tanto, cuando llegues a Maiquetía y te sellen tu pasaporte de la República Bolivariana de Venezuela - si, ese que viene de Suecia, porque botaste el original allá - que aunque te parezca que regresas al mismo lugar, no es así: ya te habías ido con la noticia de que se eliminará la propiedad intelectual - es decir tus obras serán "del pueblo "- sino que también se eliminará, para decírtelo resumido, la propiedad individual de disentir: el Gobierno declarará los estados de sitio. El Gobierno
informará de manera única respecto a lo que ocurre. El Gobierno eliminará las garantías individuales. El Gobierno, ese que se formó a base de un momento de excepción justificado - malhaya cuarta república - sabe que a cualquiera se le puede volver a ocurrir la gracia y ellos, en el máximo de la prepotencia van a pasarse oficialmente - porque informalmente ya es así, si no lee al
Shaman - los derechos humanos por el rabo en nombre de un pueblo manipulado y chantajeado. Quizás estás mas informado que yo, tu que lees tanto, dicen que hay cosas buenas en la reforma: pero con las malas y esa intención del voto en bloque, como que pasamos y ganamos.
Provoca decirte que pierdas, asi como el pasaporte, ese boleto de regreso, que te arriezgues, que te quedes en Colombia o saltes a otro lado donde se te aprecie, donde salgas adelante sin tener que hacer lo que has evitado toda tu vida, jalar bolas, donde el talento no se mida con la aparición o no en la Lista Tascón. Estimadísimo poeta, si bien provoca luchar y presenciar la historia, si bien están la familia y los amigos, sería una lástima que tanto trabajo honrado se lo lleve la política y sus secuaces.
Los abrazos de siempre,
Martha