miércoles, septiembre 19, 2007

No, nadie sabe

Para la niña preciosa de Trimardito
El no es uno de los que visito con frecuencia y pienso que alguna vez le debo haber dejado un comentario de los míos - como dice el loco - pero él y su familia están pasando por esos momentos que no se le desean a nadie: la pérdida de la salud y de la inocencia de un ser querido.
Leo los comentarios y la mayoría fué honesta al declarar que no tenía palabras y no sabía que decir, solo acompañarlo en su dolor. Y leyéndolo me atrevo ahora como miembro de una familia donde diferentes niñas, mujeres y jóvenes durante ya tres generaciones han pasado por el mal rato de ser abusadas y/o acosadas sexualmente a decir lo infinitas que son las lágrimas, lo inmenso que es la impotencia, lo dífícil que es ocultar el dolor para no afectar de manera peor a esa que le cambio la vida para siempre y lo inclinada de la cuesta de retomar la vida y no dejar que un evento así te amargue para siempre.
No, solo los que lo hemos vivido sabemos. Y hoy lo digo públicamente para que sirva de algo, para que se detenga, para las mías y para las demás niñas preciosas que siempre seremos, no importa la edad ni el daño que hayamos sufrido.

7 comentarios:

Lycette Scott dijo...

Dios, que fuerte..me ericé...

Anónimo dijo...

No puedo decir nada, Martha...No sé que decir...más que me fui por un tiempo que no sé cuánto será...y no tienes idea de lo que ha ocasionado en mí este post...

Te quiero mucho y mientras vuelva, puedes escribirme a darkrebellionbeforegold@yahoo.es

Regina Falange

Martha Beatriz dijo...

Mis queridas,
suelo filtrar los temas, lamentablemente. Pero aqui no pude evitar llevar la solidaridad al punto donde haces público un problema que es una epidemia, que ocurre más de lo que se dice, que averguenza de lo mucho que pasa. No tengan duda de que dolió decirlo pero a la vez de que considero este destape íntimo algo necesario por la mejor de las causas, prevenir con el conocimiento estos hechos lo mas posible. Todos los involucrados o hemos superado o estamos en vías de superar lo ocurrido y no quiero que les cause tristeza ni depresión: eso es darle el gusto a la maldad. Besos para ustedes.

El Buhonero Venezolano dijo...

tengo una hija, ya de 16, nunca dejo de cuidarla, ella trata de comprender mi paranoia, solo me pide a veces dejame respirar con un amor q duele, su hermano es peor q yo para cuidarla no la deja en fiesta sola, a veces pienso q tanto celo de proteccion no es bueno y q ella debe generar sus propias herramientas asi q la meti en cuanto cosa hay de defensa personal, estoy contigo 100% y se lo del tri desde hace un tiempo mantengo una amistad virtual con el desde hace un tiempo...

Martha Beatriz dijo...

Bueno buhonero,
si te digo que el golpe viene de donde menos te esperas y que aunque es buena tu orientación, como que no es suficientes, los depravados, lamentablemente no tienen una marca de ceniza en la frente :(En uno de los casos, el mar cercano la cosa no llego a mayores por el diálogo y las herramientas que tenía ella para defenderse...Ojalá no le pase a mas nadie, ni a la tuya ni a ninguna otra. Un saludo.

El Trimardito dijo...

Mil gracias por tu palabras y este post, el apoyo y la solidaridad recibida, son bienvenidas para mí en estos momentos. Nadie sabe lo cruel que llegan a ser las cosas, y menos estos sucesos que nos hacen perder la credibilidad en los seres humanos.

Saludos!!

Gloria dijo...

Saludos Amiga,
Aunque como tu lo dices sentir pena no ayuda de nada, es inevitable,
Para quienes estudiamos y trabajamos con genero, cada vez que nos enteramos de estas cosas es como dar un paso atras, pero nos tocará despues dar dos adelante, eso si, cuando nos repongamos de la pena.