martes, agosto 07, 2007

El

Si acaso lo ví un par de veces de niño. Una separación de adultos y una familia disfuncional a la n hizo que yo nunca pudiera preocuparme por una fiebre alta, o cantarle cumpleaños, esconderle el niño Jesús o abrazarlo orgullosa cuando se convirtió en un sin cupo de la República más. Nunca pude disfrutar de las delicias de la tiéstud ni con él ni con ningún sobrino por el lado de mi familia, hasta ahora.
La maravilla de Internet estableció el contacto a través de una hermana suya que también adoro, lo cual condujo a que nos conociéramos en este viaje: un semblante y cadencia que no puede negar el origen y una seriedad, quizás precavida junto a unos ojos que parecían brillar con lágrimas fué la percepción del primer encuentro. Todo amabilidad, con una actitud que me dió una satisfacción inmerecida - gracias cuñada - se ofreció a llevarme, traerme, buscarme, invitarme: la realidad frustró nuestros planes y solo pudimos vernos un día.
Ya en el aeropuerto, desmaletada y con boarding pass en mano, me llamó: lamentó no haberme visto más como ya lo estaba lamentando yo, me dijo que nos sequiríamos viendo y por primera vez en unos cuantos meses de contacto - aunque el mayor haya sido electrónico- me pidió la bendición, a está su tía atea, la que con humildad quiere merecerse el papel. Y él, para asegurarse que lo oía me lo repitió, reforzando el gran significado que para mi tiene. Y yo, pues, lloré.

4 comentarios:

Silmariat, "El Antiguo Hechicero" dijo...

Cuántos "Él" en la esquina de la vida. Los actos de amor son eso, actos de amor.

Todo lo mejor para ti.

PS: Este vulgar brujo de barrio, se le llenaron los ojos de lágrimas de puro cursi. Tu "Ella" me volvió papelito arrugado. Ya estoy peor que un perolito'e loco.
PS1: Qué sabes de la maleta?

Rossel (Regina Falange) dijo...

Admiro de tí la fortaleza de tus letras. Sí, la fortaleza, porque te imagino escribiendo estas cosas, estos "él" y "ella" con esa templanza que transmites en tus comentarios y en vivo y directo (sí comunidad blogguera, tuve el honor de conocerla). Con la templanza sin que eso relegue a la dulzura que tan bien denotas...

Y entonces queda uno con el corazón arrastraditoo...Pero a la vez feliz de que la vida te esté dando esas oportunidades, porque nunca es tarde ni temprano, lo que vale es que "sea" "pase" "ocurra"...

Un abrazo y reitero que fue un placer conocerte, estimadísima!!

Lycette Scott dijo...

Bueno amiga que fino ese reencuentro, que lindo post.
PD: Caramba, viste? yo no me quise acercar porque aunque no lo parezca en mi blog soy tímida y me daba de todo pensar en estar equivocada...supongo q no tocaba

Martha Beatriz dijo...

Si querida dorada, nunca es tarde ni temprano, simplemente es. El premio de Naky y las experiencias de estos días me han dado pié para que convierta el viaje en una especie de "Pronombres Personales ", aquel libro que publicó "El Nacional" del Maestro Chocrón, el que me disculpe el atrevimiento. Espero que te guste y lo sigas.
Mi mago de oro, estoy de brincar el charco solo para ir a darte un abrazo que necesito yo. Lisette te entiendo querida, fué una lástima pero sí, quizás no nos tocaba, pero nos tocará.