lunes, abril 30, 2007

De la edad y otros demonios...

Para Enza
Quizás fué lo de Nostalgia. Quizás saber que no podré correr por bastante tiempo debido a que la lesión en la rodilla es severa. Y hasta por allí nos está martirizando la vida un miembro de las artes ocultas con su crisis de madurez. Tal vez el regreso a las aulas después de tanto tiempo y el temor a no dar la talla, quizás perdí la habilidad de aprender como cuando era chiquilla. Todo esto tiene en común el factor de los años, el "el tiempo pasa, nos vamos poniendo viejos" de Pablo Milanés.
Me molestó la referencia de este talento joven a quién dedico el post a la relación directa entre vejez y cansancio, como si después del medio siglo la vida acabara para la gente o ya uno pudiera hacer balance, sin haber terminado la jornada. Quizás porque la entiendo y recordé mi propia juventud, cuando me fué reclamada la burla a una nudista añeja en la revista Interviú, por una europea buenamoza que con la misma indignación que yo, argumentaba como se limitaban ciertas actividades debido al desarrollo de canas.
Uno de los mayores defectos de nuestro país, es precisamente, esa juventocracia que discrimina a la personas después de ciertas edades: ni en los personal -casarte de nuevo, por ejemplo - ni en lo laboral - conseguir un trabajo si eres mayor de 35 - ni en los aspectos de socialización y participación activa en diversas actividades como deportes, estudios - ¿se acuerdan de la Universidad de la Tercera Edad? - o en las artes y ni hablar de el trato que se les dá a los ancianos. Y si me voy por el lado de la discriminación a los enfermos y discapacitados, no termino nunca el post.
No suelo considerar algunas cosas positivas de vivir aqui con frecuencia, porque hay que fajarse duro como en todas partes o quizás más, pero si algo favorezco es que empiezo, y a a solo un lustro del medio cupón un nuevo camino que espero me sea productivo a pesar de contar con una discapacidad. En Venezuela sería imposible
Y como si tuviese 20, Enzita, sin sentirme vieja y sin sentirme cansada.

6 comentarios:

El loco dijo...

Es demasiado cierto lo que opinas en tu post, y más en este "país" o lo que va quedando de él, cuando hay demasiada gente joven que piensa que jamas llegaran al llegadero...y juzgan tan facil...mi método demostrarles que la edad es un cochino número y que estoy ,mejor que muchos de ellos...así me he ganado su respeto...
Muchos saludos

gloria carrasco dijo...

bueno, me sorprende tu opinión, me hace pensar entonces en la viejocracia que he tenido que soportar. Al contrario que tu, trabajo en un lugar donde la gente vieja no quiere salir y se aterran al ver gente joven, le cierran las ideas y creen que porque somos jovenes no tenemos experiencia y sobre todo que tenemos que esperar mucho tiempo para ser como ellos.

Veo entonces que este no es un pais de jovenes, sino del mas vivo, o el mas fuerte. que discrimina sin piedad a quien no tiene poder. Para mi es mas un asunto de poder que de edad. Yo me siento victima de gente mayor que no me da oportunidades por creer que no tengo experiencia.

Khabiria dijo...

Este país de discriminación tropical, se observa como los viejos son considerados personajes de segunda, asi como los negritos, los obesos, los enanos, los muy jóvenes también...si eres muy joven no te contratan porque no tienes experiencia, y si pasas de 35 tampoco te contratan porque tienes un "exceso" de experiencia...y si te contratan, no te pagan lo que vale tu mano de obra...En otras áreas de la vida, la cosa no es muy diferente...
Creo que la edad es una cuestión de actitud! Asi que no hay que achicopalarse, porque cada edad tiene su encanto.
Un abrazo grande
:)

Silmariat, "El Antiguo Hechicero" dijo...

"Yo también, nací en 63..." dice una hermosa canción de Víctor Manuel y que interpreta maravillosamente Ana Belén. Bueno realmente dice:

"Yo también nací en el '53
y jamás le tuve miedo a vivir.
Me subí de un salto en el primer tren
hay que ver en todo he sido aprendiz.
No me pesa lo vivido, me mata la estupidez
de enterrar un fin de siglo
distinto del que soñé.

Yo también nací en el '53.
Yo también crecí con el "Yesterday".
Una tuve, sintiendo la sangre arder
me abracé sabiendo que iba a perder
siempre encuentras algún listo
que sabe lo que hay que hacer
que aprendió todo en los libros
que nunca saltó sin rey.

Qué te puedo decir que tú no hayas vivido,
qué te puedo contar que tú no hayas soñado.

Yo también nací en el '53.
y soñé lo mismo que sueñas tú
como tú no quiero mirar atrás
sé muy bien que puedo volverme sal.
Siempre tuve más amigos
de los que pude contar
sé que hay varios malheridos
que esperan una señal.

Qué te puedo decir que tú no hayas vivido,
qué te puedo contar que tú no hayas soñado.

No me pesa lo vivido, me mata la estupidez
de enterrar un fin de siglo
distinto del que soñé.
Qué te puedo contar que tú no hayas vivido,
qué te puedo contar que tú no hayas soñado.
Qué te puedo decir que tú no hayas vivido,
qué te puedo contar que tú no hayas soñado.
Qué te puedo decir
qué te puedo contar."

Al leer tu post, pensé en ella, pues es completamente cierto lo que escribes. Las arrugas y las canas van mal en nuestros países, lo “in” es tener una piel lisita, completamente de estreno o/y unos -30 años, pues si no eres anciano. Quizás por ello estamos como estamos. Sentirse vieja a los 40…, es como triste, no? Justo cuando son los 40 los más hermosos en una mujer, los más plenos. Una bemba colorá de cuarenta años es, sencillamente, bellísima. Es el paso previo para unos cincuentas increíbles. Además, una vez conocí a una pava, de 80, que era una envidia estar como ella.

Mirando los lugares comunes, todas las edades tienen su encanto, -y de mi cosecha- si eres inteligente para encontrarlos.


Todo lo mejor para ti

PS: Ya encontré el tónico capilar, lo de la crisis no llegó al río. Bolserías de uno.

CABINA AÉREA dijo...

..bueno Madame, que le puedo decir. Cercana a la cuarentena, disfruto (casi llegando al masoquismo) de "los dolores" de la ovulación y los "entuertos" de la menstruación; dado que -como tiene que ser- más temprano que tarde entraré a la menopausia....
Y sí, lo de nostalgia fue un gancho al hígado.
Cariños mil
PD: Espero que mejore de la rodilla..me hacen faltan los post de sus aventuras como maratonista y el conteo dietético

Regina Falange dijo...

La edad la tiene inscrita el alma, nada más. Al igual que tú, mi querida Martha, resiento las discriminaciones de cualquier tipo. Supongo que cada edad tiene su encanto, su momento, cada edad representa una etapa y sí, no te miento que en esta sociedad crecemos con el pánico precisamente de crecer, de avanzar, de sumarle una escalerita a la edad. Todos vivimos con ese temor, y me incluyo. La pelea es contra un sistema que no perdona, pero si eso de por sí nos condena, ¿Por qué no perdonarnos a nosotros mismos? Hay que sembrar para recoger los buenos frutos cuando una ya no pueda estar inventando tanto...

Lamento lo de tu rodilla, espero que no sea nada grave y se solucione pronto. Por ahora, descanso, que la queremos completica y dinámica en su dieta.

Un abrazo de hurra a las canas!

P.D. Hay un vallenato precioso de Diomedes Díaz que se llama "Mi primera cana" que no tiene desperdicio..