martes, febrero 27, 2007

27F: Nos sorprendimos de nosotros mismos.

Si, ese día el venezolano dejó de ser bochinchero, alegre, amable y todos esos adjetivos dulzones que nos endilgan. Ese día, como dice Canción mansa, la canción de Alí, el pueblo trató de dejar de ser pendejo. No lo logró, claro.
Hubo excesos, los militares, muchos de los que ahora se llenan la boca con este socialismo-democrático-caldo morado aprovecharon para aplicar aquello de defender la democracia asunto hasta el momento meramente teórico y lo pusieron en práctica, como hacía unas tres décadas no se necesitaba. Pero no solo ellos se pasaron, la visión de la gente saqueando comercios, quemando vehículos, destrozando lo que encontró a su paso, fué la excusa para el saldo de muertes que quedó después.
Se perdió la inocencia, todos los bandos midieron fuerzas y se dieron cuenta de lo que son capaces, para bien y para mal. Y como también diría el cantor de Venezuela "aqui los tenemos hoy" como consecuencia.

5 comentarios:

fernando dijo...

Y quien te dijo que el venezolano ha dejado el bochinche...si el venezolano vive en un solo bochinche...ya en la mente de todos estan los planes para la rumba de Semana Santa. Que van a cerra RCTV, no importa!!! yo tengo cable- que viva el bochinche!!

Martha Beatriz dijo...

Fernando, dije ESE día...saludos!

Silmariat, "El Antiguo Hechicero" dijo...

Ese día, estábamos tres tontos –Mi Araña Portuguesa, Mi Amada Emperatriz China y yo-, caminando por el este de Caracas, tratando de arreglar nuestras vidas, cuando la otra mitad de la ciudad se volvía espanto. Luego, al final de la tarde, caminamos por Sabana Grande extrañados de tanto silencio y santamarías cerradas. Terminamos en la UCAB y nos enteramos de “algo”, ese algo que horas después se trasformó en pesadilla. Para aquel entonces yo vivía en “El Paraíso” entre la cota 905, El Pedagógico y El destacamento número 5 de la Guardia Nacional. Es decir, en uno de los lugares de los acontecimientos de aquella noche.
Luego hubo muchos golpes de pecho, de revisión de página, de “qué nos esta pasando” para terminar, tiempo después, es esa absurda realidad.
Me juré no tocar el tema, pero se me revolvieron los recuerdos. Lo siento.

Todo lo mejor para ti.

NOTA: Richard Bach escribió, allá por los tempranos 70 un libro de nombre “Ilusiones”, tiempo después de su “Salvador Gaviota”…, pues recuerdo una frase de aquel libro.

“Justifica tus limitaciones y ciertamente las tendrás”

No pienso justificarme por mi silencio, pero heme aquí para leerte.

Jeanfreddy dijo...

Hola Martha, si, los cuestiono, tengo ese derecho, pero no es tan nazi como parece, por ejemplo: me gustó tu post porque es hacia donde creo que deberíamos apuntar, más que seguir la agenda setting de los medios revisionistas, que todo es: fuera X o viva Y.

Jeanfreddy dijo...

Ahh Silmariat, a eso me refiero, gracias!