lunes, agosto 14, 2006

¿Pintones, maduros o piches?

Soy una fan de Enza: la experiencia de leer la antología de cuentos venezolanos contemporáneos en la que ella participa - y admito que no fué su relato uno de mis favoritos - me dejo en la persecusión de los autores y de vigilar sus andanzas en en la blogósfera, a ella es una de las que acoso. Todo este cuento viene al caso para referirme a uno de sus últimos post y la reacción que provocó en uno de esos comentaristas que nunca faltan: dudó de la autenticidad de su muy cuidada prosa y hasta la llamó pedante. ¿ El pecado? contar con solo 19 años y no aparentarlos. Cosas veredes...
Esto me puso a reflexionar sobre la edad y la madurez, se supone que a cada número de años le toca un comportamiento adecuado : si una niña hace su cama a los 8 años, es madura para su edad, si un cincuentón no cumple con el antojo de comprarse un carro deportivo por el que dirán, también se le catalogaría de apropiado. Y así pues, le ponemos etiquetas de comportamiento a las edades y al que no se ajuste le decimos inadecuado, pintón o piche, por supuesto todo esto sin tocarnos y ver si estamos buenos para la reina pepiada o necesitamos periódico, como los aguacates.
He sido considerada inmadura y quizás basado en esa característica le aplico un concepto acomodatorio: "Madurez es hacerse responsable por lo que se hace (o se dice) (o se escribe)". Y punto.

4 comentarios:

CABINA AÉREA dijo...

entonces, según lo que dices, soy una "niña" muy madura para su edad...
je,je,je
Saludos, mamita tigra!!

Davidache dijo...

Hola amiga.

Está muy interesante lo que planteas. Se trata de otro elemento de manipulación de las apreciaciones para etiquetar, censurar y atacar (como si con eso se ganara algo).

Esa es otra de esas conductas aprendidas que dictan que tener un carrazo es símbolo de éxito o ponerse ropa vieja es símbolo de fracaso. Así mismo la gente se resiste a evolucionar entendiendo que las mentes más jóvenes, las que están creciendo y las que están por nacer están en un nivel distinto.

Un abrazo

David Morán dijo...

Además de lo que apuntas la madurez trae consigo el descubrimiento de uno mismo y el buen uso de la inteligencia emocional, entre otras cosas.

Saludos

Enza dijo...

Espero no sonar "pedante" en verdad, pero el asunto puedo entenderlo como he tenido que enterarme estudiando: sobre el ser individual no se puede decir mucho. Es más, el ser individual no es definible, a diferencia de un universal. Si hablas de ti, hablas de tus accidentes. En el campo filosófico quizá no sea suficiente hablar de accidentes para estar ante una definición auténtica de un ente -porque tal definición no es posible-, pero para la vida interior, para el sentido común, basta sólo uno para saber qué nombre llevamos en la intimidad. Y eso escapa a la etiqueta, al formalismo y a la envidia.