sábado, agosto 12, 2006

Diario maratonil - Semana siete - Fácil y aburrido

No hay mucha novedad: una semana de carreras cortas - menos mal porque la semana se complicó y hasta tuve que correr un día a las 9 de la noche -y una pequeña carrera larga que me aburrió, me hizo notar que ya controlo lo mejor posible la respiración, los malestares, el cansancio, es decir ya tengo un ritmo que hasta me permite aburrirme y ponerme ansiosa por llegar a la meta. Pero con la misma, parecen siglos desde que titubeo para cumplir la rutina o me dá flojera. Ya, a casi un tercio de mi entrenamiento me encuentro animada y feliz, ojalá las otras facetas de la vida fuesen tan fáciles, seguir un plan y con ello acercarse cada día al cumplimiento de un objetivo.

2 comentarios:

unocontodo dijo...

Así es... es el producto de la constancia...

Regina Falange dijo...

Si supieras Martha, que la vida puede ser así, aunque los obstáculos que se nos tracen en el camino tiendan a veces a ser más incontrolables y menos manejables que los de la preparación para una carrera.

Pero te lo dice unocontodo: el asunto es de constancia, creo que eso sí podemos aplicarlo a gran escala. La vida también es prepararse, aprender a respirar, amarrarse las trenzas para no caerse, echar carro un día porque no tenemos el suficiente aire, y comernos la distancia al otro aunque andemos con alpargatas porque los pulmones nos lo permiten, nos lo piden.

Así que siga pa'lante, en semanas, días, porque cada meta trazada y cumplida en la vida es un motivo para plantearnos otra de mayor envergadura y en otros terrenos.

La ruta de los 11 kms continúa! Abrazos!