martes, julio 18, 2006

La otra cara de ayudar

Hace ya tiempo que escribí sobre lo que significa para mí ofrecer mi tiempo y mis conocimientos for free. Ahora que decidí participar, mientras descanso de mi actividad habitual y estoy desocupada, ayudando en otra institución como voluntaria, observo que ayudar no es siempre recibido con los brazos abiertos que uno supone. Eso lo entiendo cuando trato de acometer actividades con gente que no me conoce y piensa que mi interés - si porque siempre hay un interés - no es legítimo o que intento perjudicarlos. También he pasado por la experiencia de que mi intento de ayuda se traba, para después descubrir que aunque lo haga mal, alquien se perjudica - deja de ganar dinero - si yo lo hago como debe ser, y de gratis. Pero admito que este caso no encuentro justificación
La burocracia no tiene nacionalidad, asi que estos funcionarios públicos no se salvan, mi supervisora ya me impuso horario a su conveniencia y me ha hecho sentir, en solo dos secciones de trabajo, que en vez de ayudarla - aunque políticamente me agradece - le robo tiempo para ella asignarme tareas a que dedicarme. Hoy por ejemplo, que me correspondía actualizar unos datos, se sorprendió de mi rapidez y hasta osó a verificar si lo que estaba haciendo estaba bien. Yo me pregunto si se siente en evidencia por mi eficiencia, si me considera de alguna manera competencia, o si soy yo, simplemente que interpreto su actitud seca como algo distinto al profesionalismo y el agradecimiento que se supone debe tener, no solo por aliviarla de responsabilidades, sino en nombre de la fundación donde trabaja.
Yo seguiré, no solo porque me siento bien, porque me parece una buena manera de pasar el tiempo y salir de la inercia del laptop, el sofá y la TV, porque práctico el inglés - en Miami es así - y quizás, como este campo tiene que ver con la cultura, tenga el chance de colocarme luego en una posición más interesante. Mientras, me tomo esta otra mejilla con calma, se necesita más que una mala actitud para hacerme desistir de hacer lo que creo correcto.
Actualización: aunque el tema es otro, es paralelo con este, la burocracia.

4 comentarios:

Juan Carlos Chirinos dijo...

Martha, es una maravilla que ofrezcas tu ayuda; pero los primeros que deben ayudarse a sí mismos son los que necesitan ayuda, así que tú no estás en la obligación de dar más de lo que recibes. Si no son bienvenidas tus habilidades, peor para ellos, que no quieren aprender de ellas.
Qué penita da cuando el entusiasmo se topa con la pared de la desconfianza y (por qué no) la desidia.
Saludos!

CABINA AÉREA dijo...

Sra. Martha, respetuosamente solicito de sus buenos oficios para que participe activamente en las elecciones primarias..aquí en Vzla. Dentro de los candidatos hay algunos que gustosamente le gustará ayudar.
Saludos

CABINA AÉREA dijo...

valga la redundancia...upss

Martha Beatriz dijo...

Hay causas perdidas cabina aérea, alli viene a pelo lo que dice Juan Carlos, "los que deben ayudarse a si mismos son los que necesitan ayuda", esas elecciones primarias si bien necesitan ayuda, parece que no la merecen.
Gracias por comentar, yo solo descargué mi molestias, pero inisto en que hay que pensar en el bien mayor, en este caso la institución a quién la ayuda va dirigida :) Abrazos!