lunes, junio 19, 2006

Espabilada con los parentezcos

Después de aproximadamente 10 horas manejando - Tocuyito/Quíbor, Quibor/Valencia - y ahora Valencia/Maracay/Caracas, y con un solo café decente encima, el sueño de la media tarde empezó a apoderarse de mí, con todo y paisajes, huecos y peajes. Comentaba con mis hijos que ibamos a Maracay a saludar a uno de sus tíos, el mayor, pero que este no era hijo de su abuela asi como la mayoría de todos mis otros hermanos, seis de los nueve por parte de papá. Tema mejor que la cafeína y lavarse la cara ya que ellos en este aislamiento del exilio solo manejan la familia nuclear: ajá y ¿ y cómo es que tenemos un tío que es aún un niño? ¿ Mi abuelo es tatarabuelo? / ¿Tengo primas que son abuelas? ¿ Y que son las mamás de mis tíos de nosotros? Ay mamá estoy si que es enrredado...por supuesto que pasó el peligro de dormirme, pero lo sutituyó el de tener que dar explicaciones profundas: me salvó Robin Willians y el final de esta película donde se deja claro que en el mundo de hoy hay diferentes tipos de familias pero que los que las define como tales es el afecto... se conformaron porque me imagino ellos también estaban cansados de rodar, ¿no?

2 comentarios:

Lycette Scott dijo...

Jajajaja eso pasa en mi familia somos tantos, que una prima lejana de mi mamá se suicidó hace años al descubrir que estaba embarazada de un hermano, cual novela.
Y yo descubrí en 5to año que tengo 3 años estudiando con un par de primos lejanos qué tal?

Silmariat, "El Antiguo Hechicero" dijo...

Y luego dicen que el realismo mágico es cuento.

Todo lo mejor para ti.

PS: Espero que cuando, por fin, viaje a Venezuela tomarnos un té y reírnos como locos de nuestras vidas.