martes, abril 25, 2006

Los ilegales "felices"

Vienen como turistas ya con la idea de dejar de serlo: ven las posibilidades de poseer bienes, tan lejanas en nuestras tierras. Compran el primer carro, alquilan su apartamento, mandan sus hijos a la escuela y antes del desespero total consiguen el primero de una serie de trabajos de cualquier cosa que sustituirá el dinero traído que ya voló de las manos. Procuran hacer sus trámites de legalización y es aqui donde, parece que al asunto fuese de suerte, porque la combinación abogado-circunstancias-trabajo estable-costos no es siempre éxitosa.
Y si esto último sale mal, no importa mucho: se quedan porque cumplen con sus obligaciones, pagan impuestos, porque ya se acostumbraron, porque no se imaginan regresar, porque aunque sean presos con libertad de movimiento y buena conducta - si sales ilegal no regresas tan fácilmente - quieren seguir disfrutando las cosas buenas que otorga la vida en estas naciones civilizadas que inventan guerras para conseguir a como dé lugar combustible o en el caso de las tierras más allá del charco sostienen, en pleno siglo 21, cursis monarquías.
Aqui acaban de devolver unos cuantos - para que se vea mas efectivo en el artículo mencionan unos criminales - y uno recuerda a Blades y la falacia en que se ha convertido su canción La maleta: "la vida allá es más barata, no importa si no hay dinero, voy a ver a tós mis panas y a las cosas que yo quiero": sí como no.

3 comentarios:

LUIS AMÉZAGA dijo...

Nuestra cursi monarquía ha dado resultados dispares, tan dispares como el presidencialismo todopoderoso, o el republicanismo en ocasiones liberticida. Todo depende de la inteligencia de la persona que ocupa el cargo.

Martha Beatriz dijo...

Epa Luis,
pensé mucho en tí cuando escribí esto, eres uno de los pocos de lado de allá del charco que me leen. No, el asunto está en mantener una institución que de verdad diferencia a la gente por la sangre y por una línea hereditaria, que como mencionas no indica en ninguna manera méritos ni inteligencia. También te concedo que las otras dos han producido resultados dispares, cuando se supone, claro, que no deberían. Un abrazo plebeyo :-)

RobertoS dijo...

Tengo amistades que viven asi. El tiempo crea un abismo de tono esquizofenico entre volver (hacer lo correcto legalmente hablando, pero contra cualquier otra forma de cordura) y quedarse (violar la ley y su ceguera pero viviendo una vida que te ofrece una mejor proporcion entre lo que das y lo que recibes, al menos en teoria). Este proximo primero de mayo se espera una considerable movilizacion en favor de los ilegales: veamos esta nueva maniobra que pretende ponerle el cascabel al gato de la democracia... Saludos!