miércoles, marzo 22, 2006

Los códigos ocultos

Usamos con frecuencia en la vida diaria, una serie de códigos ocultos cuando nos comunicamos para tratar de mantener nuestra posiciones sin ser rudos. Uno de los más famosos es cuando le decimos al próximamente ex "No eres tú, soy yo", al estilo Constanza que se entiende clarito como que ya no nos gusta esa persona. Existe también el archiconocido "Me duele la cabeza" del que tanto se quejan los maridos cuando lo correcto sería decir lo cansada o falto de ganas que se está. Ningún casanova le dice a una chica a la que invita a su apartamento para dormir juntos - otra trampita escondida, además - el asunto de manera directa, un "te invito a una copa" o "quiero que veas mi colección de estampillas" sirve. En otras áreas, cuando se nos muestra algo en una tienda y lo pedimos algo más pequeño, o económico, o simple, la verdad es que no tenemos dinero para pagar lo que se nos está mostrando o nos parece caro.
Pensaba en esto porque un amigo me pidió insitentemente un favor, algo contrario a su naturaleza: después de hacérselo me agradeció lo que había hecho por su esposa: fué su manera de disculparse y a su vez indicarme el porqué de su comportamiento poco usual.
Cuéntenme de claves escondidas de estas, que hallan en su día a día.

2 comentarios:

jose montalvo dijo...

una feroz es cuando te preguntan ¿me podrías hacer un favor?...esta una forma de manipular tu voluntad de hacer lo que la persona te va a pedir...la respuesta mas sincera sería decir, ni de vaina si no me gusta, pero normalmente accedemos y decimos que !!!por supuesto!!!
mas honesto sería que te preguntaran directamente decir...¿me podrias hacer....(el favor que se vaya a pedir?

Martha Beatriz dijo...

Bueno José,
allí sale un "Depende..." aunque admito que te desarman con la incógnita de que es lo que quieren. Recuerdo a un amigo que decía que uno no debería tener miedo de preguntar cosas - o pedir favores - sino de la respuesta posible que le puedne a uno dar.