viernes, marzo 24, 2006

La misma vieja historia

- ¿Profe?
- Ajá
- El lunes viene la mamá de Luisa, mi novia...
- ¿Y?
- Ella le va a preguntar si ella tiene novio...usted le dice que no, aunque ya ella sospecha...
Amores contrariados, limitaciones de edad para noviazgos, restricciones: lo triste es que estas madres casi siempre cayeron primero y se supone que lo que quieren es ir contra el curso normal de las cosas porque se sufre mucho. No parece el siglo 21, sino la época de Don Willian y su Romeo y Julieta.

6 comentarios:

Luis Andrade dijo...

Eso es algo que nunca acaba, Martha. Siempre que haya amor hay posesión y creo que no hay posesión peor y más dolorosa que la del amor de padres. Por lo irremediable.


Un abrazo,

Lujis

Silmariat, "El Antiguo Hechicero" dijo...

Por algo es eterno.

Todo lo mejor para Usted.

la maga dijo...

martha , llegaron tus regalitos...gracias, le haré llegar a los escritores sus obsequios. ahora, explícame algo...lo que está dentro de la cajita ¿es un llavero? ¿es algo antiestrés? disculpa mi ignorancia.

gracias de nuevo
m

Luis Amezaga dijo...

Y el profe metido a celestino. No pagan suficiente la enseñanza...

David Morán dijo...

Con este post recordé algo Martha. Antes, en la época de Don William, “la gente se casaba por mero interés económico y no por amor, ahora que las personas pueden casarse por amor lo hacen por mero interés económico”.

Bueno, espero que hagas un buen papel en esta historia que, aún en nuestros días, es todo un clásico viviente.

Saludos.

Martha Beatriz dijo...

Les echo el final del cuento: la madre nunca apareció, pero si lo hubiese hecho me tovaba decirle que las vidas personales de mis alumnos no son mi problema. Y punto.