viernes, febrero 17, 2006

Raíces





Para Ghandica y el Perro

¿Qué pueden tener en común una escuela ubicada en el sur de Miami y Barlovento? Se celebraba ayer el "Mes de la Historia Negra" donde estudian mis hijos, esto en una zona pobre y predominantemente poblada por afro-americanos. El último de los actos fué un toque de tambor que me hizo sentirme como Alex Haley cuando oyó el apellido Kinte, me remontó a mis raíces martiniqueñas - al final africanas - a "La Costa", esa región después de Los Caracas, en mi país, donde aún se conservan las tradiciones de estos anteapasados de color, me puso junto al resto del público a mover los hombros y las caderas y a tronar nuestras manos como si los tambores estuvieran siendo golpeados por ellas.
Entonces me dije que grande el llamado de la sangre, de los orígenes, de las tradiciones que no se pierden y no conocen de idiomas, ni fronteras, ni nacionalidades; y malditos los regímenes, las divisiones territoriales que llevan a las políticas, el colonialismo, las invasiones, el patriotismo, el racismo, la ley del mas fuerte, las monarquías, las religiones, los imperios, todo eso que nos separa pero que no puede evitar travesuras como las de anoche donde prevalece lo primario, donde todos somos uno, donde la raza llama, donde podemos celebrar en conjunto blancos, negros, latinos en un espectro tan múltiple (pero tan limitado) como lo es una escuela: la vida, que bonita por breves minutos, sin política, sin violencia, sin sangre, sin muerte.

5 comentarios:

Adriana dijo...

El compartir diario debería ser así como en esos minutos, pero justo en nombre de la igualdad de las razas, religiones, sexos, clases se desatan grandes odios e interminables guerras

Silmariat, "El Antiguo Hechicero" dijo...

Una vez, hace algunos siglos, estaba yo en una reunión entre encopetadas damas y pomposos caballeros, de repente sonó un repique de tambor y mi glóbulo blanco, de raíces negras, tomó todo mi cuerpo. No me importó el entorno, allí me convertí en inusitado Nureyev, cual negro en plantación, en éstas alpinísimas latitudes.
Era inevitable.

Todo lo mejor para Usted.

EnigmasExpress /Gandica dijo...

Hola Martha.
Tenía por ahí un post guardado en 'draft' esperando turno.
Es un pequeño texto basado en un escrito de A. Solzhenitsyn que me llamó mucho la atención y lo adapté a nuestro entorno. Tu escrito me ha hecho buscarlo:
La línea que divide a la oposición y oficialismo atraviesa el corazón de cada venezolano y ¿quién quiere destruir una parte de su propio corazón?

Martha Beatriz dijo...

Por eso me siento en momentos, EE, como para "jugar" la "ere" paralizada con mi corazón: así la línea no se mueve, asi la línea no me hiere.

JRD dijo...

Pues gracias por dedicarme (o dedicarnos) tu reflexión. A la cual, de paso, quisiera aportarle algo: no deberían herirte las diferencias ni las divisiones, porque la peor pesadilla humana concebible es una donde todos piensen lo mismo, todos estén de acuerdo en todo, todos digamos y hagamos cosas idénticas. Imagínate una Casa del Perro igualita al blog del muchacho este llamado Elijah (¡vergación!).

Y me anticipo a tu re-pregunta: NO, no es eso lo que queremos los chavistas para el país. Lo único que quisiéramos consolidar como propósito único es el crecimiento en una sola unidad latinoamericana. Pero bueh, el país está y seguirá estando lleno de McDonald's, qué le vamos a hacer. Tampoco es para morirse.