viernes, febrero 24, 2006

Hallaca

Si, estamos casi en marzo, pero mi paseo por los blog me recordó esta historia que leí en una carta a "El Nacional":
Un señor, por lo que interpreté de la lectura muy gordo, va a un restaurant vestido de verde. Ya listo para ser servido, desde otra mesa un comensal comienza a decirle hallaca: el de la vestimenta color oliva va, de acuerdo a su historia con todo respeto a la mesa del jodedor y le pide que no siga llamando así - el que ha sido niño sabe que esto es lo peor que se puede hacer - y por supuesto la reacción es la esperada: "No te pongas bravo hallaca", "Tranquilo hallaca, no te digo mas así" fueron las réplicas de este bromista. Nuestro linterna verde con sobrepeso vuelve a su mesa, y la mamadera de gallo continúa, hasta que ya obstinado, va y le parte una botella de agua mineral en la cabeza al echador de vaina, que por supuesto finalmente lo calla ante la herida y el sangrero.
Comenta el ofendido que es contactado tiempo después por un abogado que representa al herido - ¿está claro aqui quién es quien? -, ya que este último introduce una demanda por daños y perjuicios, es decir al que le gusta poner sobrenombres le parece excesivo la respuesta violenta y en consecuencia, utiliza las leyes para manifestar su descontento. Hallaca - ya a este punto es más fácil llamarlo así - termina la misiva considerando ilógica la acción porque el otro empezó. No admite su exceso, asi como el bromista no acepta que cuando uno jode, debe atenerse a las consecuencias de bromear, que ser ridiculizado en público no es algo fácil de aceptar y puede conducir a cualquier reacción.
Este cuento viene al caso porque me recordó hoy el affair Veneblogs-Día de los Inocentes y las reacciones que se pueden generar de la simple interacción; del hecho de manifestarse en cuerpo presente o por medio de palabras y generar actitudes diversas: lo que aleja a la raza humana del salvajismo total son unas reglas de convivencia que lamentablemente cada quién interpreta como quiere, donde la palabra tolerancia se usa en tonos degradé, y el respeto no tiene valor absoluto. Es un campo minado, en algún momento le estalla a uno el suelo bajo los pies.

8 comentarios:

la maga dijo...

Insisto: tú lo interpretas como una reacción intolerante de mi parte. Está bien, lo reconozco. Siempre he dicho: no soy tolerante a las injusticias. Y mi interpretación a lo que pasó en el blog de fedosy fue que hubo un comentario injusto y eso había que decirlo y había que jalar la oreja a quien lo hizo. Además así como él hizo ese comentario, la misma libertad tengo yo para criticarlo. ¿o no? la lbiertad va de parte y parte.

Martha Beatriz dijo...

Claro amiga y en eso estamos:
yo no hablo de injusticias, quizás de una mala interpretación:? dejó de ser el poema, el niño, el amor de Fedosy bello porque a Protheus no le gustó? y aparte?usted tan grande y cree en la justicia?. Hablo de reacciones, y usted tiene razón, todos necesitamos aprender de la experiencia, porque exponernos es arriezgarnos. Por alli un señor NVB decía que si eso de ser tolerante es más bien una excusa para no tomar posición: yo digo que exactamente ESA es la posición, tolerar al otro, pero como los parámetros de soporte están restringidos por el binomio único de ofensa-respeto tan subjetivo nos damos estos encontronazos. Un abrazo grande para usted.

Silmariat, "El Antiguo Hechicero" dijo...
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Silmariat, "El Antiguo Hechicero" dijo...

En mi post, en un replique a los cuales no estoy acostumbrado hacer, escribí: "Y tampoco es que sea tolerante. Últimamente esa palabrita trato de sacarla de mi vocabulario, por rota y sin sentido en este mundo roto y sin sentido."


Prefiero respetar, entender y comprender. Sobran, de mi parte, las palabras.

Martha Beatriz dijo...

Recuerda que yo leí hechicero, si bien el verbo tolerar, mi definición abarca respetar al otro, no soportar lo que te hace el otro: sin embargo admito que si, está muy manoseado. Y como se define ese respeto...aqui hablo de ese término relativo porque lo que a uno le parece inocuo, al otro le parece una gracia o le dá igual o lo ofende. Y aqui no hay "respetómetro" que valga, porque hay cosas que son insolencias de cajón, en cambio otras están sujetas a interpretaciones como el caso que te trajo aqui. Por otra parte, no todo es posible de comprender, aunque por supuesto es la opción que uno preferiría, igual que usted.
Le digo lo que en este comment extraño: todo lo mejor para usted.

NBV dijo...

Hubo un malentendido Martha. La tolerancia vale, lo que no vale es la falsa "tolerancia" de los cobardes (fíjate que en el post original estaba entre comillas) como J.L. Rodríguez Zapatero. Con los bárbaros capaces de mutilar mujeres por gusto, demoler esculturas valiosísimas y decapitar caricaturistas no hay que transigir. Bueno, esa es mi opinión, capaz estoy equivocado.

Saludos.

NBV dijo...

Y si el tal "hallaca" era militar se merecía ampliamente el chalequeo del otro. Digo, si a alguien le gusta salir disfrazado (ellos dicen uniformado) a la calle, que asuma su barranco. Jeje...

Saludos de nuevo.

Martha Beatriz dijo...

Hola NVB,
gracias por pasar por aqui. Solo te aclaro que es obvio que el Sr. vestido de verde no era militar, porque si no el cuento no hubiese terminado asi, te aseguro. Y no creo que nadie se merezca burlas - a mi la lectura de la carta me hizo muchísima gracia en su momento, lo admito - pero sinceramente ya al el establecer su molestia ha debido el asunto parar.
El debate de la Tolerancia me recuerda una frase de Eli Bravo: "Tolerancia: con qué se come eso?"
Un saludo.