lunes, enero 02, 2006

Unicidad

Es quizás una advertencia para nosotros a los que se nos ven los excesos de las de fiestas en el aspecto (porque creo que casi todos abusan, pero no a todos se les vé) o tal vez, una respuesta psicológica defensiva ante la avalancha de mensajes a favor de la delgadez y los tratamientos de belleza.
Primero un episodio de La dimensión desconocida llamado Eres una número 12, que trata sobre un futuro (año 2000, desde la perspectiva de 1964, ja!) donde la gente simplemente puede escoger que tipo de buenmozo o buenmoza quiere ser y transformarse en él. Hay una joven disidente que no quiere cambiar, y uno de los argumentos que esgrime es que ella piensa que se uniforma a la gente para que esté conforme, para que no se queje de nada y vaya con el rebaño. Por supuesto el final es de esos chistes crueles típicos de esta serie.
Luego, otro capítulo por la misma tónica es ¿Como quedé?, una mujer que se hace intervenir quirírgicamente para parecerse a sus semejantes, dado que no es como ellos y es catalogada como un mounstro: para el espectador, el ideal de belleza que persigue no tiene nada que ver con el que esperábamos.
Y situaciones reales me fueron mostradas en Cuando la crugía plástica sale mal, otro programa donde destaco que la mayoría son mujeres a las cuales además yo no les hubiese cambiado nada, ya que antes de someterse al cuchillo eran hermosas, pero después no solo que su apariencia cambió para mal, sino que llevan el estigma mental para siempre, claro, siendo esto mejor que los casos en que la paciente, como también ví aqui, muere.
De aqui, que mañana en la mañana cuando vuelva a verme el mondonguero, recuerde lo que dijo un psiquiatra consultado para el programa que mencioné: somos únicos, no debemos ni tenemos que adaptarnos a un patrón de belleza decidido por otros, sino aceptarnos y cambiar lo que se desee dentro de lo razonable y por medios seguros y en manos de profesionales. Buen mensaje para esas estimas que quedaron, después de los abusos de decembrinos, en el subsuelo.

2 comentarios:

LUIS AMÉZAGA dijo...

Es difícil cambiar el sabor de la nuez simplemente con redecorar la cáscara.

David Morán dijo...

Muy lucido el comentario del amigo Mickel, y acertado también.

Como vemos, en la actualidad mucha gente es esclava de los estereotipos físicos de moda, esto provoca mucha insatisfacción en las personas y el empleo poco prudente (a parte de arriesgado) de métodos para afianzar esa "cáscara".

Saludos Martha. ¿Qué pasó con la poesía? Siempre te lo tengo que recordar.