martes, enero 10, 2006

Contrapunteo: pasión versus rutina

Por allí Rodolfo publicó la letra de una canción da Sabina que habla de un amor de morirse. Yo le respondí con mis reflexiones en forma de poema al respecto y entonces él me dice que no es igual, que a él no le importa el calorcito del hogar, lo que quiere es un amor eterno. Yo les reproduzco lo mío, para ver si opinan:

Ambiguedades

Miento cuando digo
O mas bien, si,
Cuando callo
Que no quiero
El hogar compartido
La cama común y corriente
Un plánchame esto, tuyo
Un ¿te sirvo?, mío

Soy sincera cuando muestro
Que no requiero adornos
Ataduras, compromisos,
Tedio, resentimiento
Desamor, lejanía
Es decir, vida mía
El hogar compartido
La cama común...

2 comentarios:

LUIS AMÉZAGA dijo...

La pasión debe matar a los apasionados para sobervivir, pero parece ser que el amor eterno también vive en la calidez del día a día, y además es real.

David Morán dijo...

Me gustan estos poemas por su atinada sencillez, muestran varios caminos donde uno puede transitar.

El amor parece ser eterno, aunque sus receptáculos tengan que ser cambiados cada año.

Saludos Martha.