miércoles, diciembre 14, 2005

Cuando pica

Tener picazón puede culminar en un rico alivio o en una interminable odisea. Respecto a esto escribí, espero lo disfruten como si fuera una buena rascada.

2 comentarios:

LUIS AMÉZAGA dijo...

Si me rascas la espalda, yo te rasco la tuya. Somos seres sociales y algo picajosos.

Martha Beatriz dijo...

Ese es el dilema Luis: y cuando uno no tiene quién lo rasque? Muy bueno como lo planteas, no tanto en el caso del cuento. Saludos!