sábado, junio 11, 2005

Lo malo... lo que no podía faltar

Los trámites, los embarcadores, todos los cajeros de carne y hueso porque nunca tienen sencillo y encima te lo exigen, el miedo a estar en la calle, la suciedad de las ciudades, los vivos que siempre se te colean, uno que no reclama el abuso como debe, el Instituto Autónomo Aeropuerto Internacional de Maiquetía (merece su post aparte) , los gestores de documentos, los que adivinan que eres pendejo y siempre quieren embromarte, los cada vez más pequeños vasos de café y otras bebidas, el tránsito caraqueño, las vallas de Chávez en todas partes (bueno es cilantro...), los amigos que no ví, el poco tiempo que disfruté a los que sí, lo costoso de todo, los centros comerciales llenos como si regalaran, las telenovelas infames (cada vez mas sobreactuados esas damas y galanes), los programas políticos de todas las verdientes, la pedidera de la cédula al comprar, la mala calidad de las bolsas plásticas ( y muchas veces de su contenido) , los mangos que no me comí, la vigilancia incómoda que te ponen en todas las tiendas junto con el "Prohibido tocar la mercancía", el Estado de la Autopista Caracas-La Guaira; y mucha, muchísima gente abusadora, mal educada y sin vocación de servicio con que se tropieza uno, el turista.

1 comentario:

unocontodo dijo...

de acuerdo contigo.... ya sabes con lo que tenemos que lidiar los que tenemos ese "sentido común" y no somos turistas...

Por ahí hay una plegaria que reza : "dame fuerzas para cambiar lo que puedo y fuerzas para aceptar lo que no puedo cambiar"...

Qué cambiaría?.... a "la gente"
Qué tengo que aceptar?... a "la gente"