miércoles, junio 08, 2005

Lo bueno del viaje

Mi ávila, la regional light, latía (cuñada), la tía (de verdad), las montañas que rodean la Autopista Regional del Centro, los marrones grandes, Alejandro mi profe-pana, Jorge mi pana-pana, las sopitas, el clima, los torontos, los almidoncitos, los mangos, el metro, los taxistas, la frescolita, la UUUCV, el poquito de voz de Duque, mis flaquitos, los sobrinos (arriba la nueva Licenciada de la República), la suegra; la mamá, no te pongas celosa, el Toddy, el libro Sexo Sentido (te traicioné Roberto E.), el vigilante del edificio donde vive la tía, la conserje, el ascensor, mi recién re-descubierta hermana, la USB, el pan francés, Ofelia la ex-secretaria, las empanadas, Caracas, mi querido papi, el Estado Aragua, el señor Ismael Padrón, los farmacualquiercosa; las tascas, comidas y plazas de pueblo, las nuevas panaderías y estaciones de servicio, El Nacional los domingos, Hernán, la artesanía de Lara, el helado de Parchita de Tuttifruti, la camionetica que te espera, los marrones pequeños, la latica de pirulín, la Sra. Carmen, Harold, Angel mi pana artesano, el queso, el teléfono digitel que me prestaron, la paciencia que a mi oído le tuvieron, en fin, lo rico de un fin de semana largo, provechoso y vertiginoso.

2 comentarios:

Jorge Gómez Jiménez dijo...

Apuesto a que entre tú y tu tía se comieron todos los mangos en una sola sentada... :)

Martha Beatriz dijo...

Bueno te tengo una mala noticia: se veían ricos, ella me dijo que estaban ricos, yo había escogido los míos (duritos es como me gustan) pero yo no probé ni uno! Next time...